Press "Enter" to skip to content

Vanesa Amorós «Ser madre y delegada a la vez es muy complicado»

Last updated on octubre 27, 2023

En la vida, a menudo nos encontramos con situaciones que nos presentan desafíos únicos. En este caso, la medallista olímpica española Vanesa Amorós se enfrenta a la interesante dinámica de tener dos madres que son delegadas y dos hijas que juegan balonmano. En este artículo, exploraremos los desafíos y las lecciones aprendidas de esta experiencia única.

La complejidad de ser madre delegada y tener hijas jugadoras

Ser delegada y madre de dos hijas que juegan al balonmano puede ser una tarea complicada. A veces se encuentra en la grada animando a sus hijas, mientras que otras veces se encuentra en el banquillo como delegada. Esta dualidad puede generar conflictos internos y dificultades para encontrar un equilibrio adecuado.

Es importante permitir que las niñas se enfrenten a momentos críticos por sí mismas y se frustren cuando las cosas no salen como esperaban. Esto les enseña lecciones valiosas sobre la resiliencia y la capacidad de superar obstáculos. Además, también es esencial permitir que los entrenadores cometan errores, ya que esto contribuye a su crecimiento y desarrollo profesional.

La importancia de mirar por el equipo en general

En esta situación única, es fundamental recordar que el bienestar del equipo es más importante que los intereses individuales de los hijos. Es fácil caer en la tentación de favorecer a las propias hijas, pero esto puede generar tensiones y conflictos dentro del equipo. Es esencial tener una perspectiva amplia y ver por el bienestar de todos los jugadores.

Vane se acordó de Ángel Sandoval, entrenador y persona que ha dejado una huella profunda en su vida y ha sido un modelo a seguir tanto dentro como fuera de la cancha.

Colaboración en un proyecto sobre los Juegos Olímpicos y el balonmano

Vane explicó su interés en colaborar en un proyecto relacionado con los Juegos Olímpicos y el balonmano. Esta pasión por el deporte y el deseo de contribuir a su desarrollo demuestran el compromiso y la dedicación que tiene hacia esta disciplina.

En conclusión, tener dos madres delegadas y dos hijas jugadoras de balonmano puede ser un desafío complejo. Sin embargo, esta experiencia única también ofrece lecciones valiosas sobre la importancia de permitir que las niñas se enfrenten a momentos críticos por sí mismas, ver por el bienestar del equipo en general y valorar a los buenos entrenadores. Además, la pasión por el balonmano lleva a la persona a buscar oportunidades para colaborar en proyectos relacionados con este deporte.

Be First to Comment

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *