El Caja Rural Aula Valladolid, esta temporada en División de Honor Oro, eliminó al KH-7 BM Granollers de la Liga Guerreras Iberdrola tras imponerse por 32-26 en Huerta del Rey. El equipo de Javier Rujas tomó el control desde la defensa después de un mejor inicio visitante, llegó al descanso con 17-14 y resolvió una eliminatoria que Granollers mantuvo abierta hasta el último cuarto de hora
Amaia Glez de Garibay (Aula Valladolid) celebra un tanto. Foto: Valentín Glez de Garibay
El Caja Rural Aula Valladolid estará en la segunda ronda de la Copa de S. M. la Reina. El conjunto vallisoletano superó este miércoles 28 de octubre al KH-7 BM Granollers por 32-26 en Huerta del Rey y dejó fuera del torneo a un rival que compite en la Liga Guerreras Iberdrola.
La diferencia de categoría permite encuadrar el resultado entre las sorpresas de la primera eliminatoria aunque el desarrollo del encuentro y la composición de la plantilla local obligan a introducir matices: el Aula descendió la pasada temporada, mantiene jugadoras con amplia experiencia en la máxima categoría y había iniciado la División de Honor Oro con cuatro victorias consecutivas antes de caer por 30-29 frente al Zuazo.
Granollers entró mejor en el partido. Mie Sorensen sostuvo ese inicio desde la portería con seis intervenciones antes de cumplirse los diez primeros minutos y las visitantes alcanzaron ese punto con un 2-4 favorable. Marisol Carratú también comenzó a acumular paradas en la portería contraria y evitó que la primera ventaja catalana adquiriese una dimensión mayor. El Aula fue reduciendo la distancia hasta situarse a un gol en el ecuador del primer periodo, 6-7.
Mie Sorensen (KH-7 Bm. Granollers) Foto: Valentín Glez de Garibay
A partir de ahí cambió la dinámica. El equipo de Javier Rujas elevó su rendimiento defensivo, provocó errores y dispuso de situaciones para correr. Del 6-7 pasó al 11-7 en cinco minutos, primer tramo de verdadero control local. Josep Morales detuvo el partido y Granollers encontró respuesta. Las pérdidas del Aula y una exclusión de Inoa Lucio permitieron a las vallesanas reconstruir su ataque y alcanzar otra vez el empate, 12-12, en el minuto 25.
Ese regreso de Granollers impidió que la eliminatoria quedara definida pronto. La igualdad se mantuvo hasta el tramo final del primer periodo. Una exclusión de Kadi Jallow añadió otra situación de inferioridad para las vallisoletanas, que gestionaron mejor los últimos minutos y consiguieron llegar al descanso con tres goles de margen, 17-14. La secuencia de parciales (1-3, 2-4, 6-7, 11-7, 12-12 y 17-14) refleja una primera mitad con varias fases diferenciadas y sin un dominio continuado de ninguno de los dos equipos.
La segunda parte, intercambio de golpes
El Aula tampoco encontró una segunda parte cómoda. Granollers regresó con opciones y aprovechó la exclusión de Jimena Arriaga para recortar la distancia hasta el 21-19 alrededor del minuto 37. El planteamiento defensivo 5:1 del conjunto catalán generó dificultades a la circulación local y obligó a Valladolid a trabajar cada ataque con mayor paciencia. El encuentro continuó abierto durante varios minutos: 22-20 primero y 24-21 al alcanzar el minuto 45.
La respuesta del Aula en ese periodo resultó decisiva. El equipo de Rujas atravesó otra inferioridad por la segunda exclusión de Kadi Jallow sin perder el control del marcador. Carratú mantuvo su presencia bajo palos y el ataque vallisoletano empezó a encontrar goles que alejaron progresivamente a Granollers. El 25-22 todavía dejaba margen para una reacción visitante. El 27-22 de Valeska Lovera, a ocho minutos del final, colocó la eliminatoria en un escenario mucho más favorable para las locales y Huerta del Rey sonreía.
Marisol Carratú (Aula Valladolid) en portería. Foto: Valentín Glez de Garibay
Granollers ya no consiguió recuperar la distancia. El Aula amplió la renta hasta el 28-22 a falta de cinco minutos y administró las últimas posesiones hasta cerrar el partido con el 32-26. El resultado de la segunda mitad fue 15-12, tres goles de diferencia que se añadieron a los tres que las vallisoletanas habían construido antes del descanso.
La producción ofensiva del Aula estuvo repartida. Valeska Lovera terminó como máxima goleadora local con seis tantos. Inoa Lucio y Jimena Arriaga marcaron cinco cada una, Sandra Monteagudo aportó cuatro y Carmen Fidalgo y María Guerra finalizaron con tres. Marisol Carratú cerró el encuentro con 13 paradas.
Granollers concentró una parte importante de su anotación en Judith Vizuete y Risa Konya, autoras de seis goles cada una. Carla Gutiérrez y Ona Vila añadieron tres. Mie Sorensen sumó 12 paradas y Paula Millarueldo una. Esa igualdad estadística bajo palos desplaza una parte de la explicación del resultado hacia la gestión colectiva de las posesiones y los parciales que el Aula consiguió construir en momentos concretos del encuentro.
La eliminatoria también dejó minutos de Copa para jugadoras jóvenes del Aula. Carolina Freire participó en el marcador con un gol y también tuvieron presencia Ariadna Pastor, Naila García y Coral Alija, dentro de una convocatoria en la que Rujas pudo ampliar la rotación una vez consolidada la ventaja final.
En el apartado disciplinario, las colegiadas Irene Santos y Marta Saborido excluyeron por parte del Aula a Inoa Lucio, Jimena Arriaga y dos veces a Kadi Jallow. Granollers sufrió las exclusiones de Risa Konya y Nayla de Andrés. Las situaciones de superioridad tuvieron incidencia en varias fases, especialmente en las aproximaciones del conjunto catalán antes y después del descanso, sin provocar un cambio definitivo de control en el segundo periodo.
La Copa resolvió esa diferencia de categorías en sesenta minutos. Valladolid fue más consistente en los periodos que terminaron definiendo el marcador; Granollers tuvo capacidad para regresar al partido después del 11-7 y para amenazar de nuevo con el 21-19. El último cuarto de hora inclinó definitivamente la eliminatoria hacia el Aula, que transformó el 24-21 del minuto 45 en el 32-26 final y obtuvo el billete para la siguiente ronda.
Antes del encuentro se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente ferroviario ocurrido en la provincia de Toledo, una medida adoptada por la Federación en los encuentros de Copa disputados durante la jornada del miércoles.