El Club Balonmano Morvedre se despidió de la Copa de la Reina a las primeras de cambio. El equipo dirigido por Cristina Cabeza perdió por 22-20 ante el Vino Doña Berenguela BM Bolaños en el pabellón Macarena Aguilar de Bolaños de Calatrava y quedó fuera de la segunda ronda de la competición copera.
La eliminación supone una de las sorpresas de esta primera fase, junto a la victoria del Caja Rural Aula Valladolid frente al KH-7 Granollers. La configuración de esta primera ronda daba precisamente la condición de local a los equipos procedentes del grupo formado por conjuntos de División de Honor Oro y descendidos de la máxima categoría. Morvedre quedó emparejado con Bolaños en el sorteo celebrado el 29 de septiembre. La eliminatoria se resolvía a partido único, sin margen para un encuentro de vuelta.
El conjunto valenciano comenzó el partido con ventaja. Bolaños consiguió equilibrar el choque apoyándose en su trabajo defensivo y el marcador llegó al descanso con 10-10, reflejo de una primera mitad sin diferencias definitivas.
Bolaños inclina la eliminatoria tras el descanso
El escenario cambió lo justo en la segunda mitad. Las locales consiguieron construir márgenes cortos y llevaron el encuentro hacia un desenlace en el que Morvedre continuó con opciones. El parcial del segundo periodo fue de 12-10 para Bolaños, suficiente para establecer el definitivo 22-20.
Pamela Rodrigues Meira
Club Balonmano Bolaños
La actuación de la guardameta Pamela Rodrigues tuvo peso en los momentos de mayor exigencia para las locales. En ataque, Celia García terminó con seis goles y fue la máxima anotadora de Bolaños, seguida por Karia Sidibé, con cuatro. Ambas fueron las principales referencias ofensivas del equipo de Juan Miguel Fernández.
En el Morvedre destacó especialmente María Pérez Martín, autora de nueve de los 20 goles del conjunto de Sagunto. La central asumió buena parte de la producción ofensiva visitante y mantuvo al equipo dentro de la eliminatoria hasta el tramo final.
El resultado adquiere mayor dimensión por la diferencia de categoría entre los dos equipos. Morvedre había llegado al parón situado en la octava posición de la Liga Guerreras Iberdrola, con seis puntos después de seis jornadas: tres victorias y tres derrotas, 124 goles a favor y 133 en contra. Su último compromiso liguero había terminado con victoria por 22-21 frente al recién ascendido Soliss BM Pozuelo de Calatrava el 14 de octubre.
Bolaños ocupaba también la octava posición de su campeonato, la División de Honor Oro, con cinco puntos después de cinco jornadas. El conjunto manchego presentaba un balance de dos victorias, un empate y dos derrotas, con 130 goles anotados y 131 recibidos. Cuatro días antes de recibir al Morvedre había empatado 22-22 ante el CICAR Lanzarote Ciudad de Arrecife en el mismo pabellón Macarena Aguilar.
La clasificación de Bolaños supone además un cambio respecto al recorrido copero reciente del Morvedre. En la edición anterior, el equipo valenciano superó la primera eliminatoria con una victoria por 25-33 en Córdoba ante el Rahi-Sepisur y alcanzó la segunda fase. Allí quedó eliminado en Sagunto por el Mecalia Atlético Guardés, que ganó 25-27 y obtuvo el billete para la fase final.
Un año antes, en la Copa de 2025, Morvedre había alcanzado incluso los cuartos de final. Su recorrido terminó entonces frente al KH-7 Granollers, que venció por 32-27 en el Palau d’Esports de Granollers.
Esta temporada el recorrido termina en octubre y en la primera eliminatoria. Morvedre tendrá que centrar desde ahora su calendario en la Liga Guerreras Iberdrola. El siguiente compromiso oficial llegará el domingo 1 de noviembre a las 11:30 horas frente al CBM Elche, encuentro de la séptima jornada previsto en el Pabelló Poliesportiu Port de Sagunt.
El partido de Copa estuvo precedido por un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente ferroviario ocurrido en Urda, Toledo. La RFEBM estableció este homenaje en los encuentros de Copa del Rey y Copa de la Reina celebrados durante la jornada del miércoles. Para Bolaños, el 22-20 abre la puerta de la segunda fase. Para Morvedre supone una eliminación temprana después de dos ediciones en las que había logrado superar, como mínimo, su primera eliminatoria.